Ambos bandos reclamaron la “victoria”. Pocas horas después de prometer la extinción de la civilización iraní, Donald Trump anunció la noche del martes 7 al miércoles 8 de abril la entrada en vigor de un alto el fuego de dos semanas, negociado bajo los auspicios de Pakistán, a cambio de la reapertura completa del Estrecho de Ormuz. “ Ya hemos alcanzado y superado todos los objetivos militares”escribió entonces el presidente estadounidense en su red Truth Social. Por su parte, la República Islámica confirmó que las negociaciones con Washington se llevarán a cabo a partir del viernes 10 de abril en Islamabad, la capital paquistaní. Después de cuarenta días de conflicto y de la guerra lanzada contra Teherán por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, iraníes y estadounidenses parecen haber llegado a un acuerdo sobre un plan en varios puntos que pretende ser la futura base de las conversaciones.
Sumido y atrapado en un conflicto que amenazaba con durar, Donald Trump emergió sin haber alcanzado sus objetivos bélicos, que siguieron variando a lo largo de las semanas. El presidente estadounidense se dejó seducir, como reveló el “New York Times”, por los planes propuestos por el Primer Ministro…