El presidente de Guatemala declaró el domingo 18 de enero el estado de sitio en el país para fortalecer los poderes de las autoridades frente a las pandillas, que han tomado el control de varias cárceles del país en los últimos días y han matado a nueve policías hasta la fecha.
Estos ataques, motines y toma de rehenes en tres establecimientos penitenciarios se produjeron como represalia por la decisión de las autoridades de trasladar a los líderes de bandas criminales a una prisión de alta seguridad y por su negativa a revertir esta medida.
• Nueve policías asesinados
En un comunicado de prensa difundido el domingo, la policía guatemalteca dijo que lamentaba “la muerte de ocho de sus agentes en el ejercicio de sus funciones”víctimas de “criminales”.
Más temprano, el ministro del Interior, Marco Antonio Villeda, deploró la muerte de policías “cobardemente atacados por estos terroristas como reacción a las acciones que está tomando el Estado de Guatemala en su contra”. Otros diez policías resultaron heridos y un presunto miembro de una pandilla murió, añadió.
Un noveno policía guatemalteco murió este lunes. Herido de bala mientras viajaba en moto con un compañero que se encontraba en un “estado crítico”Murió en un hospital público, según comunicados de prensa de la policía y del Ministerio del Interior.
• El estado de emergencia declarado por el presidente
“He decidido declarar el estado de sitio en todo el territorio nacional por 30 días a partir de hoy (domingo)” Para “garantizar protección y seguridad” de los guatemaltecos, anunció el jefe de Estado, Bernardo Arévalo, durante un discurso.
Esta medida suspende ciertas garantías constitucionales, como los derechos de reunión y manifestación, y autoriza detenciones e interrogatorios sin orden judicial. Ahora debe ser ratificado por el Parlamento, donde la oposición tiene mayoría.
El Ministro de Defensa, mayor general Henry Sáenz, aseguró que el ejército “patrullará las calles” Para ” golpear “ estructuras del crimen organizado y “aportar la tranquilidad que los ciudadanos necesitan”. El director de policía, David Custodio, agregó que sus agentes estaban listos para proteger “la vida” ciudadanos, si es necesario “usando su arma de fuego”.
• Liberación de rehenes en tres prisiones
Las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha, consideradas “terroristas” por Estados Unidos y Guatemala, se disputan el control de territorios del país centroamericano, donde extorsionan a comerciantes, transportistas y ciudadanos comunes. Quienes se niegan a pagar son asesinados. Están acusados de asesinato, extorsión y tráfico de drogas.
Desde el sábado por la mañana, miembros de estas bandas mantienen como rehenes a 45 guardias y a un psiquiatra en tres prisiones de todo el país para exigir el traslado de sus líderes a prisiones con medidas de seguridad menos severas. “Se ha restablecido el control total del Estado en las tres prisiones donde los delincuentes se habían amotinado”siendo estos ahora “arrodillados ante un Estado fuerte que respeta y hace cumplir la ley”declaró el presidente de Guatemala.
El domingo, las autoridades recuperaron por primera vez el control de la prisión de alta seguridad Renovación I, a unos 75 kilómetros al sur de la ciudad de Guatemala, y liberaron a los guardias retenidos allí. El Ministerio del Interior publicó un vídeo sobre “El Lobo”.
Posteriormente, la policía y el ejército liberaron a 28 rehenes en el centro penitenciario de Fraijanes II y a otros nueve en el tercer establecimiento afectado, en la región capitalina. Estas operaciones no “sólo una víctima”según Bernardo Arévalo. “Estos grupos, desesperados, querían infundir terror y caos” pero “fallarán” porque “No negociamos con delincuentes”dijo.
• Tres días de luto nacional
El gobierno ha declarado tres días de luto nacional y este lunes se suspenden las clases en las escuelas. El presidente del Parlamento, Luis Contreras, llamó a la unidad ante la “uno de los momentos más dolorosos y difíciles” de la historia del país.
Desde mediados de 2025, las pandillas han organizado varios disturbios para exigir el traslado de sus líderes a prisiones con medidas menos restrictivas. En octubre, las autoridades anunciaron la fuga de 20 líderes del Barrio 18. Sólo seis fueron recapturados, mientras que otro fue asesinado a tiros. Según cifras oficiales, la tasa de homicidios alcanzó el año pasado 16,1 por 100.000 habitantes en Guatemala, más del doble del promedio mundial.