En 2024, casi 300 millones de personas en todo el mundo necesitarán asistencia humanitaria. Detrás de esta vertiginosa cifra se esconden realidades dramáticas: el número de personas que sufren inseguridad alimentaria grave se ha más que duplicado en tres años. Las crisis continúan: de 82 países que necesitan asistencia humanitaria, 44 la necesitan desde hace al menos cinco años. En 2023, más de 122 millones de personas se han visto desplazadas por la fuerza debido a la violencia y la persecución: ¡el doble que hace diez años! Los conflictos, los desastres climáticos, la inestabilidad económica, las crisis políticas y sanitarias son factores que se combinan y hunden a millones de personas en una gran vulnerabilidad.
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En este contexto, las ONG humanitarias intentan responder, cada día, a necesidades cada vez más inmensas. Pero su acción tropieza con una sucesión de obstáculos que obstaculizan su capacidad para cumplir su misión.
Para quienes participan en la solidaridad internacional, se deben afrontar varios desafíos:
• En primer lugar, el desafío financiero. Ningún proyecto humanitario o de desarrollo es viable sin un apoyo financiero que es insuficiente e incluso está disminuyendo gravemente. A mediados de 2025, según las Naciones Unidas, solo se cubrirá entre el 12% y el 13% de las necesidades estimadas en 45.000 millones de dólares. (39 mil millones de euros) para programas humanitarios han sido levantados. Por lo tanto, las ONG dependen en gran medida de la voluntad de los donantes y, lamentablemente, muchas crisis son invisibles debido a la mala cobertura de los medios de comunicación o a las prioridades estratégicas de los Estados.
• Los desafíos logísticos también son considerables. Intervenir en una zona de desastre o en guerra significa, en primer lugar, enfrentarse a la inaccesibilidad: carreteras destruidas, aeropuertos inutilizables, infraestructuras destruidas. En los días posteriores a un terremoto, cada hora cuenta, pero el acceso suele ser imposible. En los conflictos armados, los obstáculos también son políticos: la ayuda humanitaria puede bloquearse, desviarse o explotarse. Los riesgos de corrupción son reales.
• A estas dificultades se suman los crecientes desafíos de seguridad. En 2024, 383 trabajadores humanitarios fueron asesinados. Esta cifra ilustra una realidad insoportable: brindar asistencia se ha convertido, en demasiados contextos, en una actividad peligrosa, aunque esencial y vital. No se debe dejar de lado la protección física y mental de los trabajadores humanitarios.
• No olvidemos tampoco el desafío del medio ambiente y el impacto ecológico. Es fundamental cuidar el planeta si queremos proteger a las personas que viven en él. Sin embargo, las operaciones humanitarias suelen consumir mucha energía (compra de equipos, camiones, viajes, etc.). Ahora es importante limitar su impacto de carbono y repensar el modelo teniendo en cuenta la dimensión ecológica.
• Finalmente, destaquemos los desafíos de la coordinación entre las ONG y con los actores locales, sostenibilidad de una respuesta a largo plazo, ética, justicia e imparcialidad de la ayuda, a la que pueden conducir determinadas intervenciones (reforzamiento de desigualdades, tensiones). Tantas preguntas que hacen que las respuestas humanitarias sean complejas y con sus propios desafíos. Ser humanitario significa, sobre todo, adaptarse continuamente a contextos cambiantes, así como a una multiplicidad de actores. Ésta es la riqueza y la dificultad del compromiso.
Por lo tanto, frente a un número cada vez mayor de personas afectadas por múltiples crisis, la movilización de todos es esencial para permitir que las ONG sigan salvando vidas.
EXPRESO ORGÁNICO
Federico de San Sernínex diputado y ejecutivo de la UMP (actualmente Les Républicains) y ex secretario de Estado de Planificación Territorial de Jacques Chirac, es director general adjunto de Acted, una organización de ayuda humanitaria que trabajó con 18,5 millones de personas en 43 países en 2024.
Este foro es parte del Foro Mundial por la Paz de Normandía, organizado por la región de Normandía y del que “le TV BUS Canal de comunicación urbana” es socio. el 8mi La edición se celebrará los días 9 y 10 de abril de 2026 en Caen. Socio de la iniciativa Normandía para la Paz desde 2018, Acted habla regularmente en el Foro Global Normandía para la Paz y se asocia con la región de Normandía para promover la solidaridad internacional y la consolidación de la paz. Como parte de esta cooperación, la región apoyó las acciones de la ONG en sus operaciones humanitarias en Ucrania (2022), Marruecos (2023) y Chad (2023-2024). Más información en https://www.normandiepourlapaix.fr/.
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Este artículo es una columna, escrita por un autor ajeno al periódico y cuyo punto de vista no compromete a la redacción.