Una pequeña nube con ojos saltones salta a ambos lados de la pantalla: estás viendo un vídeo generado por Sora 2, la nueva plataforma de inteligencia artificial (IA) lanzada por OpenAI el 1ejem octubre. Sin embargo, este insignificante personaje esconde una nueva catástrofe medioambiental.
Con un uso excesivo de electricidad y un consumo asombroso de agua, estos videos de IA generativa ultrarrealistas amenazan nuestros recursos ambientales.
Centros de datos que consumen mucha electricidad…
Para que OpenAI pueda presentar la revolución tecnológica que es Sora 2, debe contar con el gigantesco consumo energético de sus centros de datos. Estos centros de datos albergan servidores que recopilan, procesan y almacenan cientos de miles de datos, que luego se utilizarán para generar imágenes de IA. En un año, un centro de datos típico consume tanta electricidad como 100.000 hogares, según la Agencia Internacional de Energía.
Otro punto de referencia: producir un vídeo de IA de cinco segundos equivaldría a hacer funcionar un microondas durante más de una hora, según el “MIT Technology Review”, adscrito al prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts. Luego imaginamos la cantidad de electrodomésticos que habría que encender para generar vídeos de Stephen Hawking realizando otro evento deportivo. Estas imágenes de IA han demostrado ser un auténtico fenómeno en las redes sociales desde el lanzamiento de Sora 2.
…y agua
Para ser igual de eficientes, los servidores del centro de datos deben funcionar continuamente. Así que, para evitar que se calienten, cada día se utilizan litros de agua para asegurar su sistema de refrigeración. Para dar una idea, hacer una veintena de preguntas a ChatGPT equivale a consumir una botella de agua de medio litro, según el estudio “Making AI Less “Thirsty”” realizado en 2023 por investigadores de la Universidad de California en Riverside y la Universidad de Texas en Arlington. Un cálculo realizado en ChatGPT, ya muy contaminante. Sin embargo, Sora 2, que es aún más potente, necesitaría más energía para garantizar una calidad de imagen ultrarrealista.
Además, según este mismo estudio, el sector de la IA podría disparar su demanda de agua de aquí a 2027, alcanzando el equivalente al consumo anual de la mitad de Reino Unido y de cuatro a seis veces la de Dinamarca.
Por último, los componentes de los servidores de los centros de datos consumen mucha energía. Por ejemplo, los chips electrónicos y los semiconductores, necesarios para el funcionamiento de las máquinas, necesitan agua ultrapura y materiales raros para funcionar.
Sin embargo, el gigante estadounidense Microsoft, socio de OpenAI, dice ser consciente de los límites de los recursos energéticos. Desde hace más de un año, la multinacional invierte en un nuevo sistema de refrigeración de “circuito cerrado” para reducir a cero el consumo de agua de sus centros de datos. El objetivo sería realizar las primeras pruebas a partir de 2026.