Era la eminencia gris de la escena política ucraniana, hasta el punto de ser apodado “vicepresidente”. Desde 2020, Andriy Yermak es el jefe de gabinete, pero también el segundo cerebro y sombra de Volodymyr Zelensky. Él fue quien, en el otoño de 2024, había reforzado brutalmente el poder en torno a un pequeño círculo de fieles, maniobrando para derrocar a varias personalidades demasiado visibles. El 23 de noviembre, su coloso figura todavía estaba en primera línea en Ginebra, para presidir las negociaciones destinadas a torcer el plan de paz de Donald Trump a favor de Ucrania. Pero, atrapado en el gigantesco escándalo de corrupción que afecta al sector energético ucraniano, Yermak fue desembarcado repentinamente el viernes 28 de noviembre, obligado a dimitir tras un registro en su domicilio, sin ser acusado formalmente del asunto. La investigación ya había dado lugar a principios de noviembre a la destitución de dos ministros y a varias detenciones.
En el peor momento que enfrenta Trump
Volodymyr Zelensky no sólo pierde a un ser querido, sino también a su pararrayos. Impopular, Yermak atrajo todas las críticas contra las decisiones de la presidencia. La marginación de este exabogado especializado en derechos audiovisuales, a quien Zelensky había…