El nuevo gobierno de Perú suspendió al jefe de policía de Lima el viernes 17 de octubre, después de las violentas manifestaciones del miércoles por la noche en la capital que dejaron un muerto, abatido por un policía, y más de un centenar de heridos.
A la llamada del movimiento “Generación Z”símbolo de la protesta mundial de los jóvenes contra sus gobiernos, la juventud limeña quiso expresar su rechazo a la política peruana, tras la destitución expresa el 10 de octubre de la expresidenta Dina Boluarte reemplazada por el jefe del Parlamento, José Jeri, y su exasperación ante el aumento de la criminalidad.
A los gritos de “que se vayan todos”los manifestantes portaban como estandarte la bandera del manga One Piece. Esta movilización fue la más violenta desde el inicio de las protestas que se intensificaron desde hace un mes en el país contra el crimen organizado, desencadenando una crisis política.
• La policía admite haber disparado a un manifestante
La policía peruana admitió el jueves su responsabilidad por la muerte a tiros de un manifestante durante los enfrentamientos ocurridos el miércoles por la noche en Lima, que dejaron 113 heridos, 84 policías y 29 civiles. Durante estos enfrentamientos, un manifestante, Eduardo Ruiz, de 32 años, murió tras ser alcanzado por disparos. Rápidamente se señaló la responsabilidad de la policía y la ONG Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) afirmó que Eduardo Ruiz “habría sido alcanzado por un disparo de un policía vestido de civil”.
El jueves por la mañana, la fiscalía anunció que abriría una investigación para “aclarar las circunstancias” de muerte, ordenando “recopilación de pruebas audiovisuales y balísticas”. El jueves por la tarde, el jefe de policía, general Oscar Arriola, confirmó durante una conferencia de prensa que efectivamente un suboficial estaba detrás del tiroteo fatal.
• Jefe de policía suspendido
• El presidente quiere establecer un estado de emergencia
El presidente Jeri, nombrado hasta las elecciones generales de abril de 2026, ha dicho que quiere establecer un estado de emergencia en la capital Lima, y así enviar al ejército a patrullar las calles y restringir ciertos derechos como la libertad de reunión. “Pronto, probablemente en unas horas, anunciaremos las primeras medidas en este sentido”dijo José Jeri el viernes durante un acto en una base policial en Lima.
En un comunicado, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos instó el viernes a las autoridades a dar “prioridad al diálogo” y para usar “fortaleza” en cierto sentido “excepcional”. El nuevo presidente había pedido al Parlamento el jueves “facultades legislativas para legislar principalmente en temas de seguridad ciudadana”. “Entre ellos está la cuestión de las cárceles”desde donde se suelen coordinar las amenazas de extorsión, añadió, sin mayores detalles.