Creemos que los museos cuentan la historia del pasado: en realidad, es el presente lo que arrojan luz. En el museo Stella-Matutina, antigua fábrica de azúcar en la Isla de la Reunión, la exposición “ Les Engagés du Sucre” narra la historia poco conocida de todos estos hombres y mujeres, procedentes de la India, de África, de Madagascar, de China o de las Comoras, que, tras la abolición de la esclavitud en 1848, fueron enviados a la isla de Borbón (antiguo nombre de la Reunión) para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar. Creemos que esta historia no se refiere a las “Zoreille”, como se llama a los metropolitanos en la Reunión, apodo cuyo origen sería una sanción en la El Código Negro decretaba que al esclavo que había huido se le cortarían las orejas y se le marcaría con la flor de lis. La historia de los “comprometidos” cuenta, sin embargo, la historia de todos nosotros, la de la revolución industrial del siglo XIX, impulsada por el boom azucarero y su trabajo.
Después de la abolición de la esclavitud en 1848, cinco millones de personas (incluidos tres millones de la India y medio millón de China) continuaron cruzando los mares para servir como mano de obra barata. Este fue el caso en Estados Unidos, donde se trajeron trabajadores chinos para construir las carreteras…