Dos equipos para una estrella. En el partido número 104 y último del Mundial 2026, Argentina y España se enfrentaron el domingo 19 de julio; el primero soñaba con una cuarta estrella en la camiseta, mientras que el segundo esperaba conquistar una segunda.
Fieles al partido que tantos problemas dio a los ‘bleus’ en la semifinal, los jugadores españoles dominaron ampliamente el primer tiempo. Los argentinos, bastante agresivos y provocativos, no lograron quebrar el gran dominio de la Roja a la hora de girar el balón. Pero en el fútbol la posesión del balón no es nada y los jugadores regresaron sin goles.
Aquí debemos hacer una pausa en la historia deportiva, ya que el descanso de esta final superó todos los estándares futbolísticos habituales. Digno de un entretiempo de Super Bowl, casi nos olvidamos de que el partido estaba a punto de reanudarse. Hay que decir que la primera imagen del espectáculo, Madonna sentada en la parte trasera de un buggy conducido por Ronaldo y Ronaldinho (sí, has leído bien), fue impactante. Luego siguieron el director de orquesta Gustavo Dudamel, Ted Lasso, el grupo BTS (que estuvo en París el día anterior), Justin Bieber, Shakira, Bruna Boy y Chris Martin… Es de neón, se mueve en todas direcciones y el espectáculo termina con una enorme bandera con la inscripción “LOVE” expuesta en el césped. Donald Trump, presente en las gradas, pudo haberlo leído…
El segundo tiempo fue una réplica del primero. La presión española era altísima y constante. Prueba de ello es que los argentinos no tuvieron un solo disparo a puerta durante el tiempo reglamentario. Pero el camino hacia el gol nunca se encontró, y la defensa albiceleste logró frustrar cada vez las construcciones ofensivas españolas perfectamente ejecutadas.
0-0 al final de los 90 minutos, pero, en particular, Argentina se quedó con diez hombres tras una tarjeta roja a Enzo Fernández por una jugada extremadamente peligrosa sobre Cubarsi. Y en el minuto 105 ocurrió lo que parecía inevitable: Ferran Torres marcó el gol de la salvación. Una conclusión lógica ya que los de Luis de la Fuente dominaron durante todo el encuentro y consiguieron no dejarse arrollar por las provocaciones de los argentinos.
Tras ganar la Eurocopa en 2024, España se cuelga en su camiseta una segunda merecida estrella tras haber encajado sólo un gol durante toda la competición. Nos vemos en 2030 para defenderlo de cara a un Mundial que se disputará en Marruecos, Portugal y… España.