Una reapertura muy limitada y muy controlada. El paso de Rafah entre la Franja de Gaza y Egipto, cerrado en mayo de 2024, reabrió este lunes 2 de febrero en ambos sentidos, pero lentamente, para los habitantes del territorio palestino devastado por la guerra entre Israel y Hamás. El anuncio lo hizo el viernes el Estado judío. Una decisión acompañada de restricciones draconianas en el contexto de una frágil tregua en el territorio palestino.
• Un número limitado de personas
El paso se abrió este lunes en ambos sentidos, tras una apertura muy parcial y limitada el domingo cuando sólo se autorizó a los residentes del territorio a cruzar la frontera.
Los palestinos de Gaza, las Naciones Unidas y muchas ONG internacionales esperan con impaciencia esta reapertura. Porque la situación humanitaria sigue siendo dramática para los más de dos millones de habitantes, que viven en gran parte en tiendas de campaña en un territorio devastado y expuestos al mal tiempo del invierno.
En última instancia, 50 personas podrán cruzar el punto fronterizo de Rafah entre la Franja de Gaza y Egipto en cada dirección durante los primeros días de reapertura, informaron medios egipcios cercanos al Estado.
• Control muy estricto
Pero las condiciones fijadas por Israel el viernes están lejos de satisfacer las demandas de la ONU y las ONG. Tomará un “autorización previa de seguridad” Las autoridades israelíes podrán salir y entrar en la Franja de Gaza, en coordinación con Egipto y bajo la supervisión de la misión de la Unión Europea conocida como Eubam Rafah, según un comunicado de prensa de Cogat, el organismo del Ministerio de Defensa israelí que supervisa los asuntos civiles en los Territorios Palestinos Ocupados. Y el retorno de los palestinos residentes en Egipto sólo se autorizará a aquellos “haber abandonado Gaza durante la guerra”.
“Además de la identificación y control inicial en el cruce de Rafah por parte de la misión de la UE”, se llevará a cabo un proceso adicional en un corredor exclusivo “en una zona controlada” del ejército, precisa la organización.
La ONU esperaba una apertura al tránsito de mercancías, “esencial para aumentar el volumen de materiales humanitarios que entran en Gaza”, según Farhan Haq, portavoz del secretario general Antonio Guterres.
• Una reapertura bien recibida
La reapertura de Rafah es un “Paso positivo y concreto” del plan de paz, afirmó el lunes la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas. “Es un salvavidas” subrayó, añadiendo que la misión civil de la UE en este puesto fronterizo estaba en su lugar “para monitorear las operaciones de paso”. La apertura de Rafah es una “ventana de esperanza”, según el jefe del comité de gestión palestino de Gaza.
• Un puesto fronterizo estratégico
El cruce fronterizo de Rafah es el único punto de entrada y salida entre la Franja de Gaza y el mundo exterior que no pasa por Israel.
Se encuentra en la parte de Gaza que permanece bajo control del ejército israelí desde su retirada al inicio del alto el fuego, que entró en vigor el 10 de octubre bajo presión de Estados Unidos tras más de dos años de guerra contra el movimiento islamista palestino Hamás.
La reapertura de Rafah también debería permitir la llegada de miembros del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), un grupo de 15 tecnócratas encargados de gestionar el territorio durante un período de transición, en el marco del plan del presidente estadounidense Donald Trump para poner fin a la guerra de Gaza.
Mientras los beligerantes se acusan a diario de violar la tregua y de no haber cumplido todos sus compromisos, Washington anunció a mediados de enero la transición a la segunda fase del alto el fuego.
La primera fase preveía, en particular, la liberación o restitución de todos los rehenes israelíes y extranjeros, vivos o muertos, retenidos por Hamás o sus aliados en la Franja de Gaza a cambio de la liberación de los palestinos detenidos por Israel y la entrega de los cuerpos de los residentes de Gaza asesinados desde el inicio de la guerra.