¿Cómo evitar la “paz rusa”?


Era necesario beber el cáliz desde la cumbre de Anchorage hasta la mentira. Vea, en vivo, la alfombra roja desenrollada bajo los pasos de un dictador buscado por el Tribunal Penal Internacional para crímenes de guerra, mientras que las imágenes de Boucha continúan persiguiendo nuestros recuerdos. Observe la escolta aérea de los cazadores de F-22 que rodean a un ex oficial de la KGB, responsable de cientos de miles de muertes, mientras que un radiante Donald Trump mostró una sonrisa de colusión con respecto a su alter ego ruso. Lea, finalmente, los comentarios extáticos de la prensa oficial de Moscú, que saludó el evento como la rehabilitación de su líder en la escena internacional. “En silencio, sin ultimátums ni amenazas: así es como se restauró un mecanismo de reunión al más alto nivel entre Rusia y Estados Unidos”escribió en Telegram un triunfante Dimitri Medvedev, recordando que el último jefe del Kremlin en haber recorrido el suelo estadounidense para una visita oficial, en 2010, era él.


Esta cumbre fue, ciertamente, histórica. Pero no por las razones golpeadas por los portavoces del Kremlin, feliz de ver a Putin restablecido en el estrecho círculo de los interlocutores del presidente estadounidense. Es mucho más porque dedica un punto de inflexión estratégico: la desconexión supuesta D …