¿Qué es un “fuego convectivo”, este fenómeno que preocupa en Gironda y Landas?

Más de 10.000 hectáreas ya han ardido entre Saumos y la península de Cap-Ferret, en Gironda, donde han sido evacuadas entre 35.000 y 40.000 personas. En las Landas, un segundo incendio, cerca de Biscarrosse, abarcó 2.500 hectáreas y provocó la evacuación de 23.000 personas más. En total, cerca de 1.700 bomberos están movilizados para las dos catástrofes, mientras que el Ministerio del Interior ha reforzado la fuerza aérea redesplegando cuatro Canadairs, dos Dashes y ocho Air Tractors.

Más allá de su magnitud, estos dos incendios tienen otra característica. Invitado el viernes por la mañana a RTL, el director general de Seguridad Civil, Julien Marion, los describió como “fuegos convectivos”incendios “totalmente impredecible” OMS “evolucionar y avanzar muy rápidamente”. Pero ¿qué abarca exactamente esta noción? Para entender esto, tenemos que remontarnos a cómo se propaga un incendio.

“Un incendio provoca convección”explica Éric Rigolot, ingeniero investigador de la unidad de Ecología de los Bosques Mediterráneos del INRAE ​​​​en Aviñón, acompañado por los nuevos objetos. Como todo incendio, se produce una columna de aire caliente que se eleva por encima del fuego. La convección es también uno de los tres modos de transferencia de calor, junto con la conducción y la radiación.

Es cuando esta columna se vuelve excepcionalmente poderosa que cambia el comportamiento del fuego. “El fuego crea una columna de convección tan fuerte que se produce un fenómeno de succión a nivel del suelo para alimentar esta columna”describe el investigador. El fuego genera entonces su propia corriente de aire, que alimenta las llamas. “A cambio, el viento avivará el fuego. Es un fenómeno que se autopropulsa y se autoalimenta”continúa. Este viento creado por el fuego se suma al viento natural y contribuye a acelerar la propagación del fuego.

¿Por qué algunos incendios se vuelven convectivos y otros no? Para Éric Rigolot, la respuesta surge, en primer lugar, de una idea contraria a la intuición: un bosque nunca se quema por completo.

“A priori, no todo arde en un bosque”recuerda. Los troncos, por ejemplo, participan poco en la convección. Por otro lado, cuando las condiciones climáticas se vuelven extremas, se quema una parte mucho mayor de la vegetación. La sequía prolongada incluso acaba secando las plantas vivas, lo que a su vez alimenta el fuego.

“Cuanta más biomasa haya en el bosque, más potencial de incendio convectivo tenemos”resume el investigador. “Podemos decir que es una combinación entre la biomasa total de un bosque y la meteorología lo que hace que esta biomasa esté disponible para el fuego. » Esta explicación matiza una idea frecuentemente expuesta durante los grandes incendios, según la cual ciertas especies son, por naturaleza, más propicias que otras a provocar incendios convectivos. Para Éric Rigolot, el factor determinante no es principalmente la especie de árbol, sino la cantidad de biomasa que probablemente se quemará cuando se produzca el incendio. En otras palabras, un bosque muy denso, extremadamente seco por semanas de calor, proporcionará un terreno mucho más favorable para un incendio convectivo que un bosque menos denso, cualquiera que sea su especie dominante.

La estructura del bosque también juega un papel importante. Cuanto más se acumulan las diferentes capas de vegetación, más aumenta la biomasa disponible. “En un bosque en el que tenemos todas las capas, la hojarasca, las hierbas, los arbustos y los árboles, tenemos muchas más probabilidades de tener un incendio convectivo que en un matorral de arbustos”explica Éric Rigolot. Según él, es esta acumulación de vegetación, más que la propia naturaleza de los árboles, la que favorece la aparición de estos incendios cuando las condiciones meteorológicas son las adecuadas.

Los grandes pinares de Gironda combinan precisamente estas características. “Estamos en un bosque completo, por lo que es más probable que haya posibilidades de incendio convectivo”observa el investigador. Sin embargo, señala que el fenómeno no es exclusivo del suroeste: “El año pasado, en el incendio de Corbières, también tuvimos un incendio convectivo. »

Deja un comentario