Tras la represión de una gran protesta en enero, el gobierno iraní emitió una advertencia este martes 24 de febrero a los estudiantes que comenzaron a protestar nuevamente, en un Irán suspendido de las amenazas de intervención militar estadounidense.
Ellos “Naturalmente tenemos derecho a manifestarnos”declaró la portavoz del Gobierno, Fatemeh Mohajerani. Pero hay “líneas rojas (…) que no se deben cruzar, ni siquiera en el colmo de la ira”añadió, citando “lugares sagrados” como mezquitas y “la bandera” de la República Islámica.
Estas concentraciones, marcadas para algunos por enfrentamientos entre opositores y partidarios del poder, sacuden a un país aún conmocionado por la represión que aplastó sangrientamente una ola de protestas sin precedentes contra el poder iraní.
Desde hace semanas, Donald Trump amenaza con nuevos ataques, tras la guerra de junio de 2025, desencadenada por Israel, durante la cual Estados Unidos bombardeó instalaciones nucleares iraníes. Ordenó el despliegue en la región de un dispositivo de gran envergadura: el portaaviones Abraham Lincoln pronto debería ser apoyado en el Golfo por el Gerald Ford, que había llegado a Creta. Es raro que dos edificios militares de esta importancia se encuentren ubicados al mismo tiempo en la misma región.
En este clima, las negociaciones continúan y Estados Unidos intenta llegar a un acuerdo que garantice que Irán no adquiera armas nucleares. Teherán niega tales ambiciones militares, pero insiste en su derecho a tener energía nuclear civil, en virtud del Tratado de No Proliferación (TNP) del que es signatario. Si está prevista una tercera sesión de conversaciones para el jueves en Ginebra bajo la mediación de Omán, será difícil encontrar puntos en común. “una tarea difícil” Las diferencias son enormes, señala el International Crisis Group en un informe publicado el lunes.
Si la diplomacia fracasa, las intenciones de Washington “no queda claro”añaden sus analistas, subrayando que Donald Trump prefiere “guerras cortas que fácilmente puede presentar como éxitos”en vez de “participar en conflictos costosos y caóticos”.