Entrevista por
Marie Lemonnier
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Entrevista
En su fascinante “contrarrevolución californiana”, el americanista vuelve a recordar la historia desconocida de las afinidades electivas entre la “revolución” digital y la “revolución” reagana, nacida en California.
Las elecciones de Donald Trump y los saludos nazi de Elon Musk revelaron la alianza de la extrema derecha y el valle de Silicon. Si este romance ha incautado el mundo entero, hundiéndonos en el corazón de la distopía, es porque es porque“Estamos equivocados sobre los orígenes políticos de lo que convencionalmente se llama tecnología”, Advierte la americana Sylvie Laurent en su formidable Libelle “La contrarrevolución californiana” (Seuil). Tecnía como una industria nacida de la contracultura, Silicon Valley sería mucho más el producto de la contrarrevolución californiana, cuya historia comenzó en la década de 1960 con el proyecto político de Ronald Reagan, hecho de neoliberalización y restauración de jerarquías.
Porque, segundo error, California, “Fantaseado en el refugio progresivo”no solo fue la cuna de una nueva derecha reaccionaria, sino que su sol también empujó a las nuevas empresas y gigantes tecnológicos donde, detrás de las mesas “geniales” de ping-pong, el racismo y el sexismo lo disputan a un supremacismo basado en IQ. Al volver sobre la genealogía mal conocida de esta compañía, Sylvie Laurent desgarra el velo de la mistificación y nosotros …
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