Frente a la costa de Perú, las aguas calentadas por El Niño empujaron a las anchovetas a profundidades más frías. Para los pescadores, las capturas cayeron de 1,3 millones de toneladas en mayo de 2025 a sólo 32.800 toneladas en mayo de 2026, según el Ministerio de Producción de Perú. “Un golpe muy duro para el sector”lamenta Jessica Luna, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesca. Cerrada oficialmente el 19 de agosto, la primera temporada de pesca ya estaba paralizada desde mayo; la próxima, que debería comenzar en noviembre, es incierta por falta de recursos. Lejos de ser sólo locales, las consecuencias del fenómeno climático de El Niño van más allá de los puertos peruanos y repercutirán en diferentes sectores ganaderos, transformándose ciertos peces en harina que se utilizará en alimentos agrícolas en todo el planeta, así como en otros cultivos.
Y todo por culpa de El Niño. Un fenómeno climático cíclico –regresa cada dos a siete años– que nace en el hemisferio sur, en aguas del Pacífico ecuatorial, y que aumenta el riesgo de inundaciones, o incluso sequías. Este año, El Niño se ve reforzado por el cambio climático, con…