“Ya no se cumplen las condiciones necesarias para la seguridad y la acogida del público”justificó la sala de conciertos de Amiens La Lune des Pirates, que había programado a tres artistas, entre ellos la DJ Barbara Butch, el 19 de septiembre.
Esta cancelación es “inaceptable”el presidente de LR de la región de Altos de Francia, Xavier Bertrand, se indignó en la red social “No elegimos a los artistas que tienen derecho a subir al escenario en función de sus opiniones, su religión o las luchas que les atribuimos. En Francia, no es la intimidación política lo que debería hacer la programación cultural”añadió.
“Importar conflictos geopolíticos para intimidar a un artista (…) Es una deriva democrática importante y preocupante”añadió el vicepresidente de LR de la metrópolis de Amiens, Pierre Savreux.
“La desprogramación de Barbara Butch en Amiens es un acto de cobardía. Una capitulación. Y no puede, no debe, quedar sin consecuencias”estimó también la ministra de Igualdad entre mujeres y hombres, Aurore Bergé, en el canal de televisión de extrema derecha CNews.
De extrema derecha, denunció el vicepresidente de la Agrupación Nacional (RN), Sébastien Chenu “la manada del boicot”. “Quienes siguen a los artistas según su origen no dictarán la vida cultural del país”amenazó a X.
Barbara Butch, activista queer, ha sido objeto de ataques regulares por su orientación sexual o su peso desde que fue uno de los rostros de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de París en 2024. Fue víctima de ciberacoso después de su espectáculo, castigado, recuerda “le Monde”, por parte de la derecha y la extrema derecha que hoy la defienden.
Su concierto en Grenoble el 18 de julio, objeto de un llamamiento al boicot, en particular por parte de la filial de Grenoble de La France insoumise, fue interrumpido al cabo de unos veinte minutos por “chorros de proyectiles”según el ayuntamiento que anunció que presentará una denuncia. La propia Barbara Butch anunció que iba a presentar una denuncia contra la extrema derecha y el LFI.
Los activistas rebeldes criticaron a la DJ, de fe judía, por su participación en 2025 en un evento organizado en la residencia del embajador de Francia en Israel, y por haber firmado una plataforma a favor del proyecto de ley Yadan, que pretendía “lucha contra nuevas formas de antisemitismo”impugnada y desde entonces retirada.
En el marco del proceso, la ministra de Cultura, Catherine Pgard, anunció a finales de julio el envío de dos circulares destinadas a prefectos y magistrados para reforzar la aplicación de sanciones contra el delito de obstrucción de la expresión artística.