En Gaza, el alto el fuego de octubre de 2025 se mantiene en teoría, pero el asedio persiste, la ayuda está llegando lentamente y unas sesenta ONG, incluidas Médicos del Mundo y Médicos Sin Fronteras, viven bajo amenaza de expulsión por parte de las autoridades israelíes. En Cisjordania, la colonización se está acelerando. Y en Washington, Donald Trump arrasó con USAID en unas pocas semanas, privando brutalmente al ecosistema humanitario global de casi el 40% de su financiación.
¿Qué queda, en este panorama, del derecho internacional humanitario que las democracias occidentales construyeron después de 1945? Para esta nueva “gran conversación”, doy la bienvenida a Jean-François Corty, médico, presidente de Médicos del Mundo, investigador asociado a Iris y autor de “Géopolítica de la acción humanitaria” (Eyrolles, 2025).
Desde Gaza hasta el cierre de USAID, desde la “Junta de la Paz” que pretende superar a la ONU hasta el ascenso de los “anti-derechos” en nuestras propias democracias, estamos trazando los hilos de una ruptura histórica: la del momento en que el derecho internacional, todavía presente como un ideal incluso cuando fue violado, deja de ser un horizonte compartido para convertirse, en las mismas palabras de Donald Trump citadas en la entrevista, en una cuestión de “moral personal”.
Una conversación sobre lo que esto significa para Médicos del Mundo, para los periodistas y artistas atrapados en la misma ofensiva, y para la posibilidad misma de un espacio humanitario independiente en el siglo XXI.mi siglo.