¿No es justo a veces, luchar contra el mal por el mal, aplastar la mala fe con una mala fe más sucia? Me hago la pregunta sobre la manipulación que calienta particularmente mis oídos, la demagogia antiecológica. Todavía vimos un ejemplo aparecer con la salida surrealista de la Sra. Le Pen en el momento de la sofocante ola de calor del verano.
Recordemos la realidad de las cosas. Han pasado décadas que los militantes, los científicos y los expertos repiten que nuestro delirio del consumidor nos lleva al horno del calentamiento global. Ha pasado tanto tiempo que la extrema derecha niega esta realidad científica al oponerse a los argumentos de alto vuelo: no, eso no sube, la prueba, todavía le gustó mi suegra el domingo.
El desastre anunciado ya no es negable, es …
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