El nivel de deuda de Francia seguirá aumentando hasta alcanzar el 119,3% del producto interior bruto (PIB) en 2026 y el 121,7% en 2027, indicó este sábado 19 de septiembre el Ministerio de Economía y Finanzas, niveles récord.
Estos niveles de deuda se encuentran en su nivel más alto desde 1995, según datos del Instituto Nacional de Estadística (Insee). En 2025, la deuda representó el 115,6% de la riqueza nacional creada.
“Este aumento es mecánico. Es consecuencia de un déficit que sigue siendo elevado”explicó el ministerio a los periodistas, después de haber presentado durante la noche los textos presupuestarios para 2027 al Consejo Superior de las Finanzas Públicas (HCFP), que debe decidir sobre “sinceridad y credibilidad” trayectorias macroeconómicas.
Después del 5,1% del PIB en 2025, el gobierno prevé un déficit público del 5,4% en 2026. Se reduciría al 5% en 2027, objetivo que estimó el jueves el ministro de Economía y Finanzas, Roland Lescure. ” ambicioso “ pero “obviamente factible”.
“La perspectiva de una estabilización de este ratio (de deuda) sólo puede ocurrir cuando el déficit público se reduzca al 3%” del PIB, objetivo mantenido para 2029, precisó también Bercy.
Francia es el país más endeudado de la zona del euro detrás de Grecia e Italia. A modo de comparación, la deuda pública de España cayó por debajo del 100% del PIB en julio y la de Portugal estuvo por debajo del 90% en 2025.
El primer ministro Sébastien Lecornu presentó el jueves las grandes líneas de un presupuesto para 2027 que quiere “ofensivo” con un enorme esfuerzo de 54 mil millones de euros, dejando al Parlamento decidir sobre determinadas medidas, como las sensibles relativas a los jubilados. Los proyectos de presupuestos del Estado y de la Seguridad Social se presentarán al Consejo de Ministros el próximo 1 de octubre, antes de su examen en el Parlamento.
La consulta para la opinión del HCFP es obligatoria. Además de los objetivos de deuda y déficit, este organismo adscrito al Tribunal de Cuentas también examinará la evolución del gasto público. Este último caerá ligeramente en 0,2 puntos porcentuales hasta el 56,9% del PIB en 2027, según el Ministerio de Economía, que prevé que esto “fruto de un esfuerzo muy considerable por controlar el gasto”. Este esfuerzo concierne al Estado (excluida la defensa), a la seguridad social y a las autoridades locales.
Indicador seguido a nivel europeo, el gasto primario neto (DNP), que excluye la carga de la deuda y el gasto cíclico vinculado al desempleo, aumentará un 0,7% en 2027, según la recomendación de Bruselas (1,2%).
Sin embargo, en 2026, el DPN aumentará un 1,4%, una tasa “ligeramente por encima de la recomendación, pero dentro del margen de flexibilidad permitido por la Unión Europea”según Bercy.
En cuanto a los ingresos, el tipo impositivo obligatorio alcanzará el 44,2% del PIB el próximo año, frente al 43,9% en 2026, un ligero aumento atribuido a la reducción de determinadas lagunas fiscales y a la lucha contra el fraude.
“Pero en general, no habrá aumento general de impuestos, ni aumento del IVA, ni congelación de la escala IR (impuesto sobre la renta, nota del editor)”subrayó Bercy. El recargo sobre los beneficios de las grandes empresas disminuirá y sólo aportaría 5.000 millones de euros al año en lugar de unos 8.000 millones.