Especial moda femenina: la nueva gramática de lo sexy

Nunca la ropa ha provocado tanto deseo como cuando finge moderación. Tomemos como ejemplo el desfile de Saint Laurent de esta temporada: estos encajes, vestidos lenceros y trajes cruzados ceñidos al cuerpo están causando problemas. ¿Sientes que viene esta emoción? Él está ahí. Después de varias temporadas dominadas por un minimalismo casi ascético, la moda ya no sólo busca tranquilizar, sino que reintroduce la atracción. Alexandra Harwood, historiadora de la moda y analista de tendencias, analiza “un cansancio de respetabilidad permanente”. En otras palabras, “el control de uno mismo, del propio cuerpo y de su imagen e incluso del propio consumo que ya no basta para hacer soñar y que el retorno de lo sexy viene a romper”.

En un mercado donde los consumidores son más selectivos a la hora de comprar, la ropa ya no puede ser simplemente bonita o estar bien hecha: debe despertar emociones. Lo sexy se cruza así con la función original del lujo: provocar el deseo incluso antes que el deseo de poseer. Pero no nos equivoquemos, la sensualidad ha cambiado los códigos desde los días del porno chic de los años 90, que imponía el glamour frontal de una mujer-objeto fantasiosa en un gasa masculina de una época pasada. De hecho, la hipersexualización literal chocó con la onda expansiva #MeToo y obligó a toda la industria a redefinir profundamente la legitimidad y los contornos de esta estética. Hoy, la cartografía de lo erótico ha cambiado de referente.

“La pregunta ya no es simplemente ‘¿es sexy?’ “, pero ““¿Para quién es?” Lo sexy funciona cuando se afirma como una actitud, una forma de habitar la propia imagen. La feminidad ya no se ofrece, se escenifica para afirmarse”. observa Alexandra Harwood.

Esta nueva gramática del deseo se basa en realidad en la sugestión, en un estado de ánimo y en una mezcla de géneros (en todos los sentidos del término) que borra la seducción pasiva. Esta subversión se observa en el trabajo de la propia prenda. Lo encontramos en una piel expuesta bajo la transparencia de una materia (Alainpaul, Tom Ford, Victoria Beckham…), en una gasa drapeada que resalta los hombros (Dior, Balenciaga…) o deja ver el cuerpo (Chloé), un juego bien orquestado de texturas de materiales (Chanel) o incluso en un corpiño rígido que rodea la cintura en superposición (Issey Miyake). Lo sexy ya no viene sólo de lo que mostramos, sino de lo que dejamos adivinar. No es menos atractivo, pero simplemente requiere una mirada más cercana.

Sin embargo, nunca en la historia los cuerpos habían sido tan observados, juzgados y corregidos. Bienestar, Rendimiento deportivo, exigencias estéticas, redes sociales: todo contribuye a crear siluetas bajo control. Es aquí donde la sugestión recupera un poder de fascinación que la sobreexposición había acabado por embotar, introduciendo la ambigüedad. El deseo de ser visto según las propias reglas, imponiendo una presencia, como esta temporada la mujer Gucci o la de Isabel Marant… Un deseo que se encuentra incluso en la música. “Cuando Aya Nakamura canta “Sexy Nana”, La palabra “sexy” no sólo está ligada a la mirada masculina: se convierte en una afirmación de atractivo, confianza y poder social. explica Alexandra Harwood. Esto muestra claramente que lo sexy contemporáneo ya no se trata sólo de desnudez o exposición del cuerpo, sino de una actitud. » Sin embargo, no se trata de tomar el atajo del “empoderamiento” servido en todas las salsas: lo sexy de 2026 es un acto de equilibrio lúcido que coquetea con las normas corporales para sacudirlas mejor.

Para perfeccionar esta nueva sofisticación, los diseñadores se adentraron en el armario masculino, no para borrar lo femenino sino para inyectarle una cierta distancia. Un esmoquin elegante, una camisa entreabierta o una chaqueta de hombre con hombros exagerados crean nuevas imaginaciones. “Ya no se trata simplemente de “mira mi cuerpo”, sino de “mira cómo sostengo mi cuerpo, cómo ocupo el espacio, cómo juego con los códigos que se me atribuyen””, apoya a nuestro experto. Esta temporada, lo sexy ya no necesita validación desde una perspectiva externa. No busca provocar ni tranquilizar, sino expresar una actitud, y ese es su nuevo lenguaje.

Especial de moda

La temporada 2026-2027 combina lo masculino-femenino y redefine los códigos del deseo. Pasado el tiempo de la hipersexualización, llega el tiempo de la sugestión, la audacia y la libertad.

Chaqueta y camisa, CHANEL; Guantes, HERMÈS. GIUSEPPE TRISCARI POR “LA NUEVA OBS”

Camisa, JUUN.J; falda, WILLY CHAVARRIA; cinturón, HERMÈS; zapatos merceditas, GEOX.

Camisa, JUUN.J; falda, WILLY CHAVARRIA; cinturón, HERMÈS; zapatos merceditas, GEOX. GIUSEPPE TRISCARI POR “LA NUEVA OBS”

 Chaqueta, BALENCIAGA; suéter, SAN JAIME; falda, MARNI; guantes, HERMÈS; bolsa, ENTRENADOR; medias y calcetines, FALKE; Zapatos de tacón, JUDE.

Chaqueta, BALENCIAGA; suéter, SAN JAIME; falda, MARNI; guantes, HERMÈS; bolsa, ENTRENADOR; medias y calcetines, FALKE; Zapatos de tacón, JUDE. GIUSEPPE TRISCARI POR “LA NUEVA OBS”

 Blusa, jeans y botas, CHLOÉ; cinturón, SEBAGO.

Blusa, jeans y botas, CHLOÉ; cinturón, SEBAGO. GIUSEPPE TRISCARI POR “LA NUEVA OBS”

 Blusa, jeans y botas, CHLOÉ; cinturón, SEBAGO.

Blusa, jeans y botas, CHLOÉ; cinturón, SEBAGO. GIUSEPPE TRISCARI POR “LA NUEVA OBS”

 Chaqueta, jersey y pantalón, EMPORIO ARMANI.

Chaqueta, jersey y pantalón, EMPORIO ARMANI. GIUSEPPE TRISCARI POR “LA NUEVA OBS”

 Izquierda: chaqueta de plumas, K-WAY; Camisa, LEVI'S; falda, DRIES VAN NOTAN; collar, GOOSSENS; botas, CHLOÉ. Derecha: chaqueta, blusa y falda, BRUNELLO CUCINELLI; botines, CELINE.

Izquierda: chaqueta de plumas, K-WAY; Camisa, LEVI’S; falda, DRIES VAN NOTAN; collar, GOOSSENS; botas, CHLOÉ. Derecha: chaqueta, blusa y falda, BRUNELLO CUCINELLI; botines, CELINE. GIUSEPPE TRISCARI POR “LA NUEVA OBS”

Chaqueta, POLO RALPH LAUREN; blusa, DIOR; pantalones, MARNI; anillo, TANTO FUTURO; pulsera, HUM a la venta en WHITEBIRD; cinturón, perteneciente al estilista; bombas, ISABEL MARANT.

Chaqueta, POLO RALPH LAUREN; blusa, DIOR; pantalones, MARNI; anillo, TANTO FUTURO; pulsera, HUM a la venta en WHITEBIRD; cinturón, perteneciente al estilista; bombas, ISABEL MARANT. GIUSEPPE TRISCARI POR “LA NUEVA OBS”

Chaqueta, BLAZÉ MILANO; vestido, ALAÏA; anillo, WOUTERS & HENDRIX; bolsa, FANE; polainas, FALKE; botines, ISABEL MARANT.

Chaqueta, BLAZÉ MILANO; vestido, ALAÏA; anillo, WOUTERS & HENDRIX; bolsa, FANE; polainas, FALKE; botines, ISABEL MARANT. GIUSEPPE TRISCARI POR “LA NUEVA OBS”

Chaqueta, camiseta sin mangas, falda y zapatos de salón, DOLCE & GABBANA.

Chaqueta, camiseta sin mangas, falda y zapatos de salón, DOLCE & GABBANA. GIUSEPPE TRISCARI POR “LA NUEVA OBS”

◗ Editado por: Magali Moulinet
Fotos y casting: Giuseppe Triscari
Estilo: Céline Duong
Asistente de fotografía: Louis Paquin
Asistentes de estilismo: Evelyne Kuoch y Téo Benoiton
Retocador: Bhagya Gaikwad
Maquilladora: Kamila Vay
Peluquero: Vincent Zimberlin
Modelos: Isa @Oui Management
Lainey @Oui Gestión
Producción: Mathieu Maury
@cortege.servicios
Gracias: Antonio Alacs

Deja un comentario