En mayo, la Unión Europea fue el primer territorio del mundo en prohibir las llamadas aplicaciones de “desnudez” o “nudificación”. Este tipo de software basado en inteligencia artificial (IA) permite alterar fotografías reales para crear contenido sexual o pornográfico con tan solo unos pocos clics, la mayoría de las veces sin el consentimiento de las víctimas. Esta medida forma parte de un paquete de simplificaciones de la AI Act, el texto europeo que pretende regular la inteligencia artificial. Debe adoptarse formalmente durante el verano y entrar en vigor a principios de diciembre. Una victoria decisiva, por tanto, sobre uno de los abusos de la IA que probablemente afectará a todos los seres humanos. Porque la IA generativa, capaz de adivinar la morfología de los cuerpos a través de la ropa, permite sintetizar imágenes muy realistas teniendo en cuenta la luz, la pose y el tono de piel de la persona objetivo.
La Unión Europea debe esta salvaguardia legislativa en gran medida a la eurodiputada verde alemana Alexandra Geese, de 58 años, que ayudó a crear un clima político propicio para la acción. El 20 de enero, esta experta digital (ya había negociado el reglamento de la Ley de Servicios Digitales, conocida como “DSA”) fue…