En la playa La Guaira, en la costa norte de Venezuela, sólo las sombrillas alineadas sobre la arena nos recuerdan la vida de antes. Detrás, montañas de escombros donde las excavadoras trabajan al son de las sirenas de las ambulancias y de la policía. Un mundo en ruinas bajo un sol abrasador, dice El País América. El gobierno venezolano ha distribuido mascarillas para prevenir el riesgo de contagio: por debajo de los 40 grados, los cuerpos se descomponen más rápidamente. Alejandro, un residente citado por el sitio web del diario español dedicado a las Américas, acudió a ayudar. Con la máscara colgada del cuello y la mirada vuelta hacia el cielo, le susurra al periódico: “Es peor que el olor a pescado podrido, es mucho más fuerte. El olor a cadáveres nunca nos abandona, excepto aquí, junto al mar, con la brisa salada. »
Al igual que Alejandro, cientos de venezolanos acudieron para ayudar a las víctimas del doble terremoto del 24 de junio, recorriendo en ocasiones kilómetros y kilómetros para responder a la urgencia de la crisis. El balance asciende a más de 1.700 muertos, 5.034 heridos y 12.700 víctimas, según cifras oficiales, sin duda muy inferiores a la realidad. La ONG de derechos humanos Provea pidió al gobierno que permita que organizaciones independientes realicen y verifiquen los recuentos.
En un discurso, citado por BBC Mundo, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta interina Delcy Rodríguez, calificó los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 como “el desastre natural más brutal” de la historia del país. “Cada persona salva es un milagro” Añadió que, mientras las organizaciones humanitarias están preocupadas, recuerda el sitio de noticias: más allá de 48 a 72 horas, las posibilidades de encontrar supervivientes disminuyen.
En La Guaira, el más afectado de los siete estados afectados, informa Según un artículo de BBC Mundo del 28 de junio, dos niños de 11 años fueron encontrados con vida. Uno de ellos, Moisés, quedó atrapado bajo tres metros de escombros. Los rescatistas tardaron seis horas en sacarlo. Los residentes están atormentados por los gritos que se escuchan bajo los escombros y muchos han perdido a sus seres queridos. Algunos drones sobrevuelan las ruinas, intentando localizar a los supervivientes.
Debido a la falta de organización de las autoridades, los rescates son improvisados por los vecinos: herramientas de construcción, cuerdas y otros sistemas permiten sacar a las víctimas. “Tenemos que trabajar con las uñas” dijo un residente enojado a El Nacional, mientras que la mayoría de las operaciones de rescate en su barrio fueron realizadas por vecinos. Otro lamenta, en declaraciones al sitio venezolano, la ausencia de servicios estatales: “No tenemos más electricidad, ni leche, ni agua potable. Necesitamos ayuda, hay niños y personas postradas en cama. »
En Caracas, donde se han refugiado muchos desplazados, las autoridades ya no están presentes. En los alrededores del Parque del Oeste, en el noroeste de la capital, los vecinos organizaron a última hora grandes distribuciones de artículos de primera necesidad, informa El Nacional. Pero mientras un periodista del sitio graba un video, es interpelado: “¿Qué estás filmando?” Ten cuidado (…)también hay que mostrar cosas positivas. »
Desde el secuestro de Nicolás Maduro el 3 de enero por parte de Estados Unidos, Delcy Rodríguez, viceprimera ministra, asume la presidencia interina. Muy criticada por la oposición que esperaba ver el surgimiento de un nuevo régimen, fue abucheada y acusada de hacer campaña sobre el desastre natural mientras constataba los daños en un barrio rico de Caracas, informa detalladamente BBC Mundo.
“No es sólo un desastre natural, debemos reconocer que Venezuela se encuentra en una situación de crisis humanitaria compleja”, analiza el doctor Pedro Javier Fernández, desde el sitio. La última encuesta nacional de hospitales informa que los quirófanos enfrentan una tasa de escasez de suministro del 74%. Por término medio, sólo cuatro de cada diez quirófanos están operativos. En el 46% de los hospitales, “Se pide a los pacientes que paguen costes adicionales”, Detalla más el estudio fechado en 2024. El año pasado, añade BBC Mundo, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos se alarmó por la situación: entre enero y julio, el 91% de los hospitales encuestados pidió a sus pacientes que trajeran su propio equipo médico para las cirugías.
Dieciséis países anunciaron que habían enviado equipos de búsqueda y salvamento, mientras que cerca de 7 millones de personas se verían afectadas por los dos terremotos, según la ONU (pérdida de seres queridos, derrumbe de su casa, etc.). La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) ha lanzado un llamamiento de emergencia por 61 millones de dólares para Venezuela. El 26 de junio se enviaron desde Panamá 17 toneladas de suministros humanitarios como kits de cocina, mosquiteros y otros artículos de primera necesidad, enumera el sitio web venezolano El Darío.
Delcy Rodríguez aseguró que había hablado con Donald Trump y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quienes reafirmaron su compromiso de enviar ayuda humanitaria, informa BBC Mundo. Mientras tanto, la diáspora está activa. Cerca de Miami, en la localidad de Doral, donde más del 30% de los habitantes son de origen venezolano, la población está incrementando sus esfuerzos para recolectar lo suficiente para enviar a las familias. La empresa de telecomunicaciones Starlink, propiedad de Elon Musk, también anunció que hará gratuito su servicio de conexión a Internet en Venezuela hasta el 25 de julio, escribe El Diario.