Apenas unos días después de la firma de un histórico memorando de entendimiento el 17 de junio, y mientras Estados Unidos e Irán han entrado en una fase de negociaciones de 60 días para llegar a un acuerdo final, la tregua ya está flaqueando en Medio Oriente. Entre los ataques estadounidenses, las respuestas de Teherán y las tensiones políticas en el Líbano, la región está volviendo a hundirse en la incertidumbre. Actualización sobre la situación.
El viernes, el ejército estadounidense llevó a cabo ataques selectivos en Irán contra sitios de drones, misiles y radares costeros -los primeros conocidos desde la firma del acuerdo- en respuesta al ataque en el Estrecho de Ormuz contra un carguero el día anterior. Donald Trump criticó a un “violación estúpida” alto el fuego por parte de Irán, mientras que el vicepresidente JD Vance recordó que “La violencia sólo engendrará violencia”. En respuesta, Teherán denunció “violación flagrante” del protocolo, y los Guardias Revolucionarios bombardearon posiciones estadounidenses en el Golfo, amenazando con una respuesta más amplia en caso de que se repitiera.
El Estrecho de Ormuz, ruta mundial de tránsito energético, vuelve a ser una zona de peligro. Un petrolero resultó dañado allí el sábado por un proyectil, mientras Bahréin acusa a Teherán de “sabotaje de los esfuerzos de paz” después de ser atacado por drones. La televisión iraní informó el viernes por la tarde de una explosión en un muelle de Sirik (sur) y de disparos de advertencia contra “buques infractores” en el estrecho.
Sin embargo, el tráfico marítimo continuó en el estrecho, reabierto por Irán tras el memorando de entendimiento. Varios barcos tomaron una ruta no aprobada por Teherán, a pesar de que la autoridad marítima iraní había advertido que “Cualquier paso fuera del marco definido no se beneficiaría de garantías de paso seguro”.
La Organización Marítima Internacional (OMI) tuvo que suspender temporalmente la evacuación de los 600 barcos y 11.000 marineros varados en el Golfo, a la espera de nuevas garantías de seguridad. Desde el martes, según la OMI, unos 2.500 marineros y 115 barcos han sido evacuados.
Por otro lado, el acuerdo marco de paz firmado entre el Líbano e Israel bajo los auspicios de Washington ya está en entredicho. Si el presidente libanés Joseph Aoun saluda “un primer paso en el camino hacia el restablecimiento de la soberanía estatal”Naïm Qassem, líder de Hezbollah, declaró el texto “nulo y sin efecto”negándose al desarme de sus milicias previsto en el protocolo. Por su parte, Benjamín Netanyahu apagó las esperanzas de una inmediata reducción de las tensiones al advertir que el ejército israelí permanecería en el sur del Líbano mientras el movimiento chiita no fuera desarmado. El sábado, las FDI también llevaron a cabo un nuevo ataque en Nabatiyé.