Un gran boom en las telecomunicaciones. “Una de las mayores operaciones industriales de Europa en el sector”según informan los operadores Bouygues Telecom, Iliad (Free, cuyo jefe Xavier Niel es accionista minoritario de “New Obs”) y Orange en un comunicado de prensa conjunto. Y por una buena razón. Los tres grupos anunciaron este sábado 6 de junio por la noche que habían llegado a un acuerdo con Altice France, propiedad del multimillonario Patrick Drahi, para recomprar su filial SFR. Importe de la transferencia: 20,35 mil millones de euros.
Si esta operación tiene éxito, supondrá la desaparición de SFR. Sus clientes y sus frecuencias operadas se compartirían entre los otros tres grupos. Sin embargo, existen dudas sobre el futuro de los 8.000 empleados, preocupados por mantener sus puestos de trabajo, a pesar de los compromisos de los compradores.
Según el memorando de entendimiento, Bouygues Telecom pagará el 42% del precio de venta, Free-Groupe Iliad el 31% y Orange el 27%, mediante la adquisición de acciones de la sociedad SFR. Al final del período de negociaciones exclusivas abierto a mediados de abril se negoció un precio adicional potencial de hasta 650 millones de euros.
En términos de distribución de activos, la filial del grupo Bouygues ganaría notablemente el segmento. “B2B” de SFR, es decir, las ofertas dedicadas a los profesionales, así como una parte de sus actividades al público en general (es decir, alrededor de 6,4 millones de clientes de telefonía móvil y fija). Free heredaría unos 6 millones de clientes de la oferta RED by SFR, así como casi dos millones de clientes de su actividad de consumo, mientras que Orange recibiría alrededor de 4,9 millones de clientes.
Los tres compradores también tienen previsto compartir las frecuencias actualmente explotadas por SFR. En total, el volumen de negocios del ámbito afectado por la operación alcanzó los 8 mil millones de euros en 2025. Bouygues Telecom se llevaría la mayor parte de esta cantidad (52%), por delante de Iliad (27%) y Orange (21%), que deben contentarse con una porción menor debido a su posición dominante en el mercado.
Se espera que la operación finalice en el segundo semestre de 2027. Aún quedan numerosas etapas internas (consulta a los órganos representativos del personal, por ejemplo) y externas. Esta venta sigue estando sujeta al examen de las autoridades de competencia y, “En este momento no hay certeza de que esta operación se lleve a cabo”especifican los cuatro grupos en su nota de prensa.
Esta oferta de compra se presentará ante la Autoridad de Competencia de París y la Comisión Europea en Bruselas, que dispondrán entonces de dieciocho meses para autorizar o bloquear la opa. “Las autoridades competentes en materia de competencia tendrán la responsabilidad de evaluar con el mayor rigor sus consecuencias sobre el mercado, la diversidad de la oferta, así como sobre el equilibrio competitivo”reaccionó el ministro de Economía, Roland Lescure. El riesgo de un aumento de los precios para los consumidores, debido a la desaparición de uno de los cuatro grandes grupos del mercado francés, podría influir en la decisión final.
En caso de luz verde, la adquisición se realizará por etapas. “La migración de millones de suscriptores, infraestructuras y sistemas constituye un programa industrial de varios años”dijeron los compradores, que apuntan a “sinergias significativas” y garantizar que estos avances permitan “fortalecer (sus) capacidades de inversión”.
Anuncios insuficientes para tranquilizar a los 8.000 empleados de la filial de Altice Francia. “El riesgo de recortes masivos de empleos es real”alertó la UNSA en una carta dirigida al Ministro de Trabajo a finales de abril. El sindicato mayoritario de la empresa destaca en particular la “Despidos considerables” entre las actividades de SFR y las de sus compradores. “Esta operación debe realizarse en un marco social negociado para proteger el empleo” y tranquilizar a las tropas, exigió Olivier Lelong, delegado sindical central de la CFDT en SFR, a “Le Monde”. Mientras tanto, la incertidumbre sobre la situación de SFR ya está repercutiendo en las tiendas, donde los clientes son cada vez más escasos, y en los empleados: según una encuesta realizada a principios de enero, casi una cuarta parte de los encuestados “tienen un alto riesgo de agotamiento”.