el juez “justificó la decisión explicando que la policía todavía tenía interrogatorios que realizar”explicó al final de la audiencia Hadeel Abou Salih, abogado de la ONG israelí de derechos humanos Adalah, que representa al español Saif Abu Keshek y al brasileño Thiago Ávila. Añadió que apelará esta decisión, esperando que se celebre una nueva audiencia lo antes posible.
España, por su parte, ha vuelto a exigir la “liberación inmediata” de su nacional, calificando su detención como“ilegal” y pidiendo “respeto a todos los derechos”.
En este mensaje enviado a la prensa, una fuente del Ministerio de Asuntos Exteriores español añade que “el cónsul continuaría visitándolo brindándole toda la protección necesaria y manteniéndose en contacto permanente con su familia”.
Durante sus interrogatorios, “La mayoría de las preguntas se referían a su actividad dentro de la flotilla”dijo su abogado, lamentando que en este momento “etapa preliminar” la policia no “no proporcionar” sus elementos en defensa.
Durante la audiencia, explicó, el juez volvió a enumerar los hechos de los que son sospechosos, en particular “asistencia al enemigo en tiempo de guerra, contacto con un agente extranjero, membresía en una organización terrorista y asistencia a una organización terrorista”.
Su detención es “ilegal y debe parar ahora”protestó Hadeel Abou Salih, “especialmente porque se trata de dos extranjeros arrestados en aguas internacionales, a aproximadamente mil kilómetros de Gaza, y llevados a Israel contra su voluntad”.
La flotilla estaba compuesta inicialmente por una cincuentena de barcos, con el objetivo, según sus organizadores, de romper el bloqueo israelí del territorio palestino devastado por la guerra, donde el acceso de la ayuda humanitaria sigue muy restringido.
Los dos hombres fueron arrestados por el ejército israelí el jueves pasado frente a la costa de Creta, junto con otros 175 activistas de muchas nacionalidades, todos los cuales fueron rápidamente liberados en Grecia.
La ONG Adalah volvió a denunciar el martes la “mal trato” Y “abuso psicológico” según ella, infligidos a Saif Abu Keshek y Thiago Avila en prisión, citando interrogatorios de ocho horas, iluminación potente en las celdas las 24 horas del día, aislamiento total y viajes sistemáticos con los ojos vendados, incluso durante las visitas médicas.
Según la ONG, los dos activistas están en huelga de hambre desde su detención hace seis días.
Este es el segundo intento de la flotilla Global Sumud (“resiliencia” en árabe) de acceder a la Franja de Gaza. En 2025, en su primer viaje, varios cientos de activistas, entre ellos la sueca Greta Thunberg y la eurodiputada franco-palestina Rima Hassan, fueron arrestados en el mar, trasladados a Israel y luego expulsados.
Las autoridades israelíes justificaron su detención diciendo que habían entrado en una zona prohibida, sin invocar sospechas de afiliación a una organización terrorista, como ocurre hoy con Saif Abu Keshek y Thiago Avila.
En aquel momento, Israel ya acusó a la flotilla de tener vínculos con Hamás.
Madrid aseguró que Israel no había facilitado “sin pruebas” de conexión con el movimiento islamista palestino.