actualización sobre la situación

A pesar del restablecimiento paulatino del suministro eléctrico en gran parte de la isla este martes 17 de marzo, luego de un corte general a principios de semana, la situación sigue bloqueada y compleja en Cuba; La economía local está al borde del colapso. La isla está soportando el peso de la falta de petróleo, agravada por la captura a principios de año de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela y principal proveedor de petróleo de Cuba.

Además, la isla también está bajo la constante amenaza de Donald Trump. Se están llevando a cabo conversaciones entre ambas capitales, que La Habana acaba de reconocer, sin que por el momento se hayan registrado avances significativos.

La Habana, sin embargo, anunció este martes que la diáspora cubana podría invertir y poseer negocios en la isla en muchos sectores, en el marco de las negociaciones con Estados Unidos. Desde mediados de enero, Donald Trump ha asegurado que están en marcha conversaciones con Cuba, que la isla acabó reconociendo el viernes tras negar durante semanas que mantuviera tales contactos.

En el marco de las negociaciones entre los dos países, la administración Trump está presionando para que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, deje el poder, según informó el lunes el “New York Times”, citando a cuatro personas cercanas a las reuniones.

“Cuba está dispuesta a tener una relación comercial fluida con las empresas americanas”así como“con los cubanos residentes en Estados Unidos y sus descendientes”declaró Óscar Pérez-Oliva Fraga, ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, en una entrevista con el canal estadounidense NBC. Posteriormente, durante una entrevista transmitida por la televisión cubana, el ministro aclaró que los cubanos en la diáspora podrán ser propietarios de negocios propios o establecer alianzas con empresas públicas o privadas ya presentes en el país. En particular, citó el sector de la banca de inversión y el uso de tierras agrícolas en usufructo. Anteriormente había mencionado los sectores del turismo y la minería.

El ministro, sin embargo, reiteró que el embargo estadounidense en vigor desde 1962 sigue siendo un obstáculo para las relaciones con las empresas de Estados Unidos.

Este anuncio se produce en un momento en que la economía de la isla, ya debilitada por más de seis años de crisis, se encuentra paralizada por el bloqueo energético impuesto por Washington, además de las sanciones en el marco del embargo.

En otro anuncio en el contexto de las conversaciones con Estados Unidos, Cuba anunció que había liberado a presos políticos en el marco de un acuerdo con el Vaticano, mediador histórico entre estos dos enemigos ideológicos.

Estados Unidos cree que la retirada del presidente permitiría cambios económicos estructurales, que Miguel Díaz-Canel, considerado conservador, no está dispuesto a aceptar, según el “New York Times”.

Una renovación de las relaciones comerciales entre Cuba y Estados Unidos podría reactivar el turismo, la minería y la restauración de la envejecida red eléctrica de la isla.

La isla de 9,6 millones de habitantes, ya afectada por un embargo comercial estadounidense vigente desde 1962, se hunde desde hace varios meses en una profunda crisis económica y energética. Los efectos de este embargo se han intensificado desde entonces. Donald Trump también amenazó con aumentar los aranceles aduaneros a cualquier país que se atreviera a vender petróleo a Cuba.

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