Video En Tiktok, Instagram y en línea, los anuncios que prometen aires acondicionados revolucionarios se han multiplicado en estos tiempos de ola de calor. Excepto que detrás de marcas como Epicooler, Coolizy, Breezo o Cooling Ace, hay estafas online.
“Aquí hay un Epicoler, que en realidad es un calentador de pared. Lo compré por £157. No calienta ni enfría. » En TikTok, este comprador inglés de unos cincuenta años no duda en Rompe su dispositivo saltando sobre él con ambos pies. Como él, muchos compradores han caído en la trampa. En Francia, se publicaron 37 informes sobre la marca Epicoler en el sitio signal-scams.com.
Todo comienza con promesas en la página de inicio de epicooler.fr: las de aparatos de aire acondicionado capaces de enfriar una habitación en pocos minutos sin un consumo eléctrico exorbitante. También encontramos promociones –hasta un 50% de descuento– o incluso el número de compradores conectados. Usando los códigos de “patrones oscuros”estas interfaces digitales diseñadas para engañar al consumidor (e ilegales), el sitio fomenta las compras. Y lo más rápido posible. Incluso se muestra una cuenta atrás con la duración de la oferta, y tienes diez minutos para finalizar la compra.
Y si aún no estás convencido, es hora de contar una historia: la historia de un ingeniero francés, Lucas Bernard, que deja su trabajo en una gran empresa para hacerse cargo del negocio familiar. Un hombre que se niega a vender su patente por varios millones de euros a grandes grupos industriales que quieren trasladar la producción a Asia para respetar la memoria de su padre. Pero detrás de esta historia encontramos la inteligencia artificial, tanto para las ilustraciones como para la historia. La estafa es incluso internacional: en el Reino Unido, Lucas Bernard se convierte en Mark Bennett y en Alemania, James Turner.
A pesar de esta narración, la realidad es bastante diferente. El revolucionario aire acondicionado es el mismo producto para siete marcas distintas, que se refieren a empresas fachada con sede en Estados Unidos y China. Al profundizar en los “términos y condiciones” de uno de ellos se revela que los productos se envían desde Guangzhou, una ciudad cerca de Hong Kong, China. Para otras marcas, como Epicooler, Breezo o Cooling Ace, se mencionan almacenes desde donde se preparan los pedidos, con sede en China. Sospechoso para un ingeniero que no quería trasladar su producción a Asia.
En el Epicoler de nuestro comprador inglés podemos leer “Calentador de pared”. Traducción: calefactor de pared, que según el comprador no calienta ni enfría. Un cliente francés describe un “ventilador ruidoso”lejos del revolucionario aire acondicionado prometido. Pero en el sitio de estafas de señales, la mayoría de los informes apuntan a pedidos nunca recibidos y servicios al cliente inexistentes. La estafa va aún más lejos: los clientes explican que les han debitado varias veces sus cuentas bancarias. La plataforma de denuncias te recuerda que debes estar atento a la hora de realizar compras online y que es posible impugnar una infracción bancaria hasta 120 días después del pedido con tu banco.