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Yukaima es coronada como la primera reina de belleza indígena en México

okchicas.com

Yalitza Aparicio rompió todos los esquemas y puso en alto a las comunidades indígenas del mundo. Su aparición en la película Roma es un parteaguas para jóvenes como Yukaima González, la primera reina indígena en un concurso de belleza en México.

Yukaima, de 18 años, es una chica de la etnia wixárika del municipio de La Yesca que se llevó la corona en el certamen de belleza en la Feria Nayarit 2019. Es la primera mujer indígena en ganar un reconocimiento como este.

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Chica indígena usando un traje típico

Lo que a mí me impulsó fue mi familia, mis amigos, el hecho de querer que haya inclusión en la sociedad, que los pueblos indígenas seamos tomados en cuenta.

La discriminación intentó frenar su sueño

Mujeres indígenas tomándose de las manos

Compitió al lado de otras 14 jóvenes, entre ellas Adriana Díaz, representante del pueblo cora. La participación de ambas mujeres supone un gran paso para el reconocimiento de todo tipo de belleza sin discriminar etnias, color de piel, talla, creencias religiosas, etcétera.

Cuando le preguntaron qué evitaba el desarrollo de las mujeres en la sociedad, Yukaima respondió sin dudar: la discriminación. Según cuenta, muchas personas le dijeron que no podía participar porque su origen no era el adecuado para ese tipo de competiciones, pero ella en todo momento se mostró orgullosa de sus raíces: “miren, hoy estoy aquí parada, luchando por uno de mis sueños”.

Más que solo un traje

Chica indígena usando un traje típico en concurso de belleza

No es ninguna sorpresa que su hermoso atuendo típico la haya hecho ganar la categoría de Traje Típico. Adornado con chaquira y plumas, esconde un significado profundo:

Está conformado por un tocado que simboliza al animal más importante que configura la creación del mundo, el venado, ayudante del abuelo fuego que a su vez dio origen al peyote y al maíz.

En las manos porta el ‘ojo de Dios’, que representa los cuatro puntos cardinales, elaborados en colores vivos y formas definidas que permiten la apertura del ‘nierika’, es decir, un portal de la visión mística.

Chica indígena sonriendo con collar típico