Dan último adiós a víctimas de La Barca

Las autoridades diocesanas no asisten, tan solo estuvieron familiares, conocidos y compañeros de La Barca

Dora Timoteo

Tuxtepec, Oax.-  Entre veladoras, flores, llanto y recuerdos, sepultaron en el municipio a tres de la víctimas de La Barca, por un lado en la comunidad de Mazin Grande, dieron el último adiós a Roberto Joaquín Cabrera, por otro lado en el Panteón Nuevo Despertar despidieron a Gabriel Dionisio Esteva a su hijo Randi Dionisio Roque.

Un hecho que conmovió a todos el pasado jueves logrando una gran unidad, pero este sábado fue un hecho olvidado por las autoridades Diocesanas que no estuvieron presentes en el entierro de las tres víctimas, en donde solo estuvieron conocidos, acompañando en el dolor a las familias.

Primero a las 12 del día en la comunidad de Mazin Grande, los habitantes sin importar el sol que se sentía se dieron cita en la iglesia, para darle el último adiós a Don Roberto quien diariamente salía de su casa a las cinco de la mañana para llegar a su trabajo como albañil La Barca, oficio al que se ha dedicado casi toda la vida para sacar adelante a la familia.

Aquí, en esta comunidad perteneciente al programa “Sin hambre”, sepultaron en el panteón del lugar a una de las víctimas de La Barca, y en donde no se vieron las autoridades de la diócesis de Tuxtepec, en donde tampoco se vio al encargado de la obra, pero en donde sí estuvo la ayuda de la comunidad, quienes se cooperaron económicamente para ayudar a la familia.

Más tarde en la Colonia el Esfuerzo, los llantos no se hicieron esperar cuando los familiares sacaron los cuerpos de dos víctimas más, padre e hijo murieron realizando esta obra que en unos años más, albergará a miles de católicos.

Los cuerpos fueron llevados a la capilla del infonavit las Limas, en donde estuvieron familiares, vecinos, conocidos y hasta compañeros de La Barca, quienes los esperaban para darle el ultimo adiós, a dos víctimas más.

El Panteón Nuevo Desertar los estaba esperando, el sol se ocultaba poco a poco y el llanto no se hizo esperar, era el momento del adiós había llegado; esposas, hijos, nietos y demás allegados observaban como parte de su familia se iba, precisamente un día antes de que se conmemore el día de la familia.

Y una vez más, en este entierro se vio la ausencia de las autoridades de la Diócesis.

Roberto Joaquín Cabrera de 44 años, Gabriel Dionisio Esteva de 58 y su hijo Randi Dionisio Roque de 29, fueron tres de las víctimas que fallecieron al derrumbarse la cimbra de La Barca, esta obra que empezó a construirse hace seis años aproximadamente, y que pretendían terminar de colar para poder albergar a los miles de católicos durante semana santa, sin embargo no se pudo.

Así transcurrió el sábado, un día normal para algunos, para otros fue el día del último adiós a sus familiares, entre veladoras, flores, llanto y recuerdos.

 

 


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